Dengue Zika Chikungunya Cuba
Categories
Recent Comments
    Pacientes con dengue rehúsan ingresar en los hospitales
    Miércoles, Agosto 22, 2012 | Por Augusto Cesar San Martin

    LA HABANA, Cuba, 22 de agosto (Augusto Cesar San Martin Albistur,
    www.cubanet.org) - Las alertas de las autoridades sobre el peligro de
    contagio con el virus del dengue a través del mosquito Aedes aegypti han
    sido infructuosas y, a pesar del riesgo, muchos enfermos rehúsan
    ingresar en los hospitales por las pobres condiciones higiénicas en esas
    instalaciones.

    El incremento de las cifras de contagiados con dengue en la capital
    obligó al Ministerio de Salud Pública a destinar hospitales como el
    Freyre de Andrade, en Centro Habana y La Covadonga, en el Cerro, para el
    aislamiento de los enfermos. Pero las insuficientes condiciones
    sanitarias en esos centros hacen que los enfermos ingresen con
    reticencia o incluso prefieran regresar a sus casas.

    En el Freyre de Andrade, también conocido como Emergencias, hay
    custodios que vigilan el acceso al segundo piso, donde están aislados
    los pacientes con dengue. La dirección del hospital prohibió los
    acompañantes y las visitas a los cerca de cien enfermos hospitalizados allí.

    No es el estilo de los hospitales cubanos dedicar una atención esmerada
    a los pacientes o proporcionarles una dieta adecuada, algo que tienen
    que garantizar los familiares del enfermo, y esta no es una excepción, a
    pesar de que el brote de dengue se ha convertido en una situación
    crítica para la salud pública en Cuba.

    La deteriorada estructura interior del edificio y las bandejas de
    comidas abandonadas en los pasillos en el Freyre de Andrade llaman la
    atención de cualquier visitante que haya podido eludir a los centinelas.

    Las bandejas con desperdicios de alimentos, merodeadas por una multitud
    de gatos que a duras penas consumen los restos, confunden el lugar con
    una clínica veterinaria. Con más frecuencia que el personal médico, los
    felinos entran y salen de las salas como parte de la rutina del
    hospital. Los pacientes afirman que en las noches, cuando los gatos
    husmean en las pertenencias de los ingresados, ocasionan no pocos
    sobresaltos entre los enfermos.

    Al entrar a la primera sala se tiene la impresión de llegar a una
    morgue. Las camas, tapadas con calurosos mosquiteros, asemejan depósitos
    de cadáveres. La deformidad de la mayoría de las ventanas, tapiadas de
    forma grotesca con maderas, produce la sensación de asfixia. La
    temperatura asciende a los 30 grados Celsius, un poco menos para los
    pacientes con posibilidad de tener un ventilador, que alguien les ha
    traído de su casa.

    La suciedad de los alrededores se deja ver desde las salas a través de
    las pocas ventanas aun abiertas, y propicia la idea de estar dentro de
    un basurero. Mientras, las cucarachas pasean sobre los alimentos de los
    pacientes con la misma impunidad que los gatos.

    Un señor pugnaba por llevarse a casa a su esposa enferma y le recordaba
    al médico de guardia que desde que su señora ingresó no le habían
    proporcionado sabanas. El hombre se refirió a la contaminación de los
    alimentos y a la cantidad de cucarachas que hay en la sala.

    El personal médico dio su versión del asunto: las cucarachas no llegan
    en la comida, ya están en los muebles de la sala, de donde resulta
    difícil eliminarlas.

    Contrariado por las protestas del hombre, el médico de guardia comenzó
    los trámites de rutina para que la paciente fuera dada de alta, no sin
    antes exigir al esposo que firmara una declaración donde se aclaraba que
    la enferma abandonaba el hospital por "voluntad propia".

    http://www.cubanet.org/noticias/pacientes-con-dengue-rehusan-ingresar-en-los-hospitales/

    Leave a Reply

    Your email address will not be published. Required fields are marked *