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    Fidel se equivocó aquel día (como tantas veces)
    El día que Fidel Castro se sintió Carlos J. Finlay, dijo así : ¨El
    dengue ha sido erradicado de Cuba¨
    martes, septiembre 1, 2015 | Tania Díaz Castro

    LA HABANA, Cuba.- El día que Fidel Castro se sintió Carlos J. Finlay, un
    jueves 28 de marzo de 2002, en el escenario del Teatro Karl Marx, dijo
    así a todos los espectadores: ¨El dengue ha sido erradicado de Cuba¨.

    También se escuchó a Esteban Lazo, líder partidista, cuando dijo: Misión
    cumplida, Comandante. El Comandante había dado la orden de erradicar el
    dengue.

    Pero el dengue no se erradicó. Fidel se equivocó aquel día, como se ha
    equivocado tantas veces como gobernante fracasado. No era, como llamó a
    esa contienda de salud, ¨la guerra de todo el pueblo¨. Era y sigue
    siendo hoy, una tarea del gobierno, una tarea que en más de medio siglo
    jamás ha podido tener bajo control, porque nuca ha adoptado las medidas
    sanitarias para una ciudad super poblada.

    Recordemos además que el dengue, como el SIDA, representó a mediados de
    la década del setenta un secreto de estado. El estado totalitario de
    Fidel Castro, todopoderoso como él, no podía admitir esas fallas.

    En 2006, luego de más de un centenar de cubanos muertos por el dengue,
    el médico líder -luego indigno- Carlos Lage, se refirió a la cruzada. Se
    prodigó en elogios al sistema de salud y culpó a la población de la
    epidemia.

    Luego el tiempo pasó y pudo más el tiempo.

    La prensa oficialista, en enero de 2002, publicó un poco antes de la
    comparecencia teatral de Fidel, que más del 85% de los focos del
    mosquito aedes aegypti fueron detectados en los tanques de agua de las
    azoteas habaneras y que el 43% de los criaderos del insecto se
    encontraron en los tanques de agua, colocados en el interior de las
    viviendas, debido a la falta de agua.

    Por esa fecha, ya se sabía que la capital cubana sufría los resultados
    de un huracán que la azotó durante cuarenta y tres años, que los
    edificios, carentes de mantenimiento, comenzaron a caerse a pedazos y
    que el agua comenzó a escasear mucho más que antes.

    Así la historia. El jefe de gobierno ordenaba producir médicos como si
    fueran chorizos, sin tener en cuenta las palabras de aquel sabio chino
    que advirtió que ¨la salud dependía más de las condiciones higiénicas de
    nuestro hábitat, que de un sistema médico en la población¨.

    La Habana fue y es la ciudad más sucia del mundo.

    No lo digo yo. Lo dijo el periódico del Máximo Líder. El 16 de febrero
    de 2006, en un reportaje titulado El viejo dilema de la basura, el
    doctor Orfilio Peláez y Haydee León lo escribieron así:

    ¨Para insatisfacción de los capitalinos, desde hace años la higiene
    comunal de la urbe no goza de buena salud y aunque duela, es considerada
    por muchos de sus moradores como la ciudad más sucia del país¨.

    Siguen pasando los años y en 2014, vuelve Granma a recordarnos que la
    falta de higiene en la urbe habanera se mantiene peor.

    Hace unos meses, el viernes 12 de diciembre de 2014, publica un extenso
    reportaje sobre el problema de la higiene y destaca ¨la inestabilidad en
    la recogida de los desechos sólidos, la falta de contenedores, de carros
    y la débil política de los cuadros¨.

    Pero nada dice Granma sobre los centenares de muertos, victimas del
    dengue en Cuba.

    ¿Podría pensarse que nuestros viejos gobernantes, cuando niños y jóvenes
    carecieron de buenos hábitos de higiene?

    ¿Serían jóvenes que más les preocupaba luchar por el poder que bañarse
    antes de dormir?

    Recuerdo a mi primer esposo –muy poco me duró-. Militar, enfrascado en
    la política el día entero y fallecido en el exilio muchos años después.
    Recuerdo que me costaba trabajo que se bañara cuando llegaba a casa,
    sudado, sucio y cansado.

    -Así no te acostarás en la cama. –Le decía.

    Un día, no me acuerdo quién, me dijo que los comunistas, todos, eran
    así, porque si se veían limpios y bien vestidos, podían parecer burgueses.

    Source: Fidel se equivocó aquel día (como tantas veces) | Cubanet –
    https://www.cubanet.org/opiniones/fidel-se-equivoco-aquel-dia-como-tantas-veces/

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