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    Cuba desempolva acusaciones contra EEUU sobre guerra biológica

    La prensa cubana acusa a EEUU de introducir el dengue en la isla en 1981
    Artículos publicados en Cuba y Venezuela aseguran que un estudio
    científico arroja “pruebas irrefutables” de la agresión
    NORA GÁMEZ TORRES
    ngameztorres@elnuevoherald.com

    La prensa cubana ha revivido acusaciones contra Estados Unidos esta
    semana, al afirmar que un estudio realizado por investigadores de la
    isla “confirma” que el gobierno estadounidense introdujo el virus del
    dengue que provocó una epidemia sin precedentes en 1981.

    Con el título “El dengue fue introducido deliberadamente en Cuba en
    1981: La ciencia confirma un crimen de EEUU”, el portal Cubadebate
    reproduce un artículo aparecido originalmente en Bohemia, en el que se
    asegura que un estudio publicado en la revista científica Archives of
    Virology por tres doctores del Instituto de Medicina Tropical “Pedro
    Kourí” de La Habana (IPK), “ofrece evidencias científicas irrefutables”
    que corroboran esa acusación hecha por Cuba contra el gobierno de EEUU.

    Lo que dice el artículo científico

    Durante el verano de 1981, se produjo en Cuba una epidemia de dengue
    particularmente severa, que afectó al menos a 344,203 personas y produjo
    la muerte a 158, entre ellas, 101 niños. Más de 10 mil casos
    manifestaron síntomas de dengue hemorrágico y síndrome de choque por dengue.

    “El virus del dengue tienen cuatro serotipos que actúan como si fueran
    cuatro virus distintos: uno, dos, tres y cuatro. Este virus es
    transmitido por el mosquito Aedes aegypti, que es el transmisor también
    de la fiebre amarilla, la fiebre chikungunya, y ahora del zika”, explica
    el Dr. Carlos Arturo Espinal, experto en enfermedades infecciosas y
    director del Global Health Consortium de la Universidad Internacional de
    la Florida.

    Aunque desde la década del 90 del siglo pasado se supo que esta epidemia
    fue causada por una cepa de origen asiático del serotipo 2 del virus, en
    el artículo científico publicado en inglés, los doctores Rosmari
    Rodríguez Roche, Yoandri Hinojosa y María Guadalupe Guzmán, presentan el
    linaje genético de las variantes del virus encontradas en Cuba y
    confirman a través de un análisis virológico que se trata de un subgrupo
    del genotipo asiático 2 del virus. También documentan la evolución
    posterior del virus durante la epidemia.

    Los autores, “simplemente presentan una historia interesante, describen
    las limitaciones de los datos que tenemos actualmente y señalan que
    debemos mirar más las epidemias con las características similares a las
    de 1981 en Cuba”, valora la Dra. Sadie J. Ryan, profesora de geografía
    médica en la Universidad de la Florida, quien ha trabajado sobre la
    ecología de enfermedades como el dengue.

    En el artículo se sugiere que la variabilidad observada en el virus
    durante su propagación en la isla podría indicar que se trataba de un
    virus con una capacidad replicativa y severidad muy potente, pero
    indican que más investigación es requerida. Las investigaciones sobre el
    tema han establecido que el principal factor de riesgo para desarrollar
    síntomas severos tiene que ver con la exposición anterior a un serotipo
    distinto del virus.

    Casi el 50% de la población se había infectado con el serotipo 1 del
    virus del dengue durante otra epidemia en 1977.

    “Las personas que se infectan con un serotipo, por ejemplo el serotipo
    1, se vuelven inmunes a ese serotipo pero quedan susceptibles al
    serotipo 2 y cuando llegó el serotipo 2 a Cuba, esas personas se
    volvieron muy susceptibles a las complicaciones del dengue y se
    desarrolló una gran epidemia con mortalidad alta, porque las personas
    habían estado expuestas ya al serotipo 1”, explica el Dr. Espinal.

    Más que presentar la aparición del serotipo 2 en Cuba como un evento
    aislado y extraño —que es la tesis central de los artículos de prensa
    publicados después, así como el sustento de las acusaciones que ha
    realizado el gobierno cubano— el mismo artículo señala que durante esa
    misma década, variantes asiáticas del virus estuvieron presentes en
    otros países de América Latina, por lo que el hallazgo de las cepas
    asiáticas en Cuba “no fue nada raro”, señala la Dr.Ryan.

    El artículo también menciona que si bien durante su circulación por el
    sur de Asia el serotipo 2 del virus estuvo asociado con los síntomas del
    dengue clásico, ya en la década del 50 se documentan epidemias de dengue
    hemorrágico y síndrome de choque por dengue en esa región.

    “El genotipo asiático se estaba moviendo mucho por el Pacífico con los
    soldados antes y durante la segunda guerra mundial. Creemos que allí fue
    donde pudo ocurrir la mezcla de las variantes del virus”, opina la
    especialista, quien valora que el artículo no sugiere o muestra
    evidencia de que la epidemia de 1981 fuera el resultado de una agresión
    biológica. La evidencia “simplemente no está ahí”, subrayó.

    En el texto no se menciona a EEUU ni se discuten las vías por las que el
    virus del dengue puede arribar a un país, aunque se menciona brevemente
    la posibilidad de su introducción por una contaminación de laboratorio,
    sin arribar a conclusión alguna. Asimismo, señalan que los primeros
    casos detectados correspondían a personas “que no tenían historia de
    viajes al extranjero”.

    Varios expertos consultados coinciden en que la vía más común de
    diseminación del virus es a través del movimiento de personas
    infectadas, que llegan a localidades donde está presente el mosquito que
    propaga la enfermedad, “de modo que la introducción del virus del dengue
    en Cuba en 1981 vino a través de humanos infectados, ya sea cubanos que
    visitaron países infectados endémicamente con el dengue o visitantes a
    Cuba que se infectaron en otro lugar”, dijo al Nuevo Herald otro doctor
    de la Universidad de la Florida que prefirió el anonimato.

    El argumento de que “Estados Unidos, en una manipulación biológica,
    introdujo ese serotipo 2 a Cuba como parte de una guerra biológica, es
    absolutamente falso porque los serotipos de dengue pueden viajar con las
    personas, el vector siempre está en la misma parte, son las personas que
    llevan los serotipos de un sitio a otro”, opinó el Dr. Espinal.

    La Dra. Ryan agrega que, aunque menos común, los vectores trasmisores
    pueden llegar a otros países en envíos de envases o neumáticos, como
    ocurrió con el mosquito tigre (Aedes albopictus) en Texas. Al menos un
    caso semejante se reportó en Cuba, según un artículo publicado en una
    revista académica del Centro para el Control de Enfermedades (CDC) de
    EEUU, por el fallecido doctor Gustavo Kourí y su esposa María Guadalupe
    Guzmán, como principales autores. En él se refieren a una nueva
    infestación de mosquitos Aedes aegypti en Santiago de Cuba en 1992,
    “transportados en gomas importadas”.

    En otro artículo publicado por el Dr. Kourí en 1987, ya en ese entonces
    director del IPK , este señala que “la alta infestación por A. aegypti
    constituyó un factor necesario para que se produjera la epidemia” y que
    “existían altos índices de infestación” por el mosquito “en casi todas
    las localidades urbanas del país”.

    El artículo en Archives of Virology ofrece dos versiones contradictorias
    al respecto. Al inicio señala que la tasa de infestación del mosquito en
    las casas era del 11%. Luego reconoce que el virus encontró un contexto
    “de tasas elevadas de infestación por Aedes aegypti”.

    La versión aparecida en la prensa cubana

    Aunque el artículo original en la revista científica apareció en agosto
    del 2014, no fue hasta fines de enero del 2016 que la prensa cubana
    escribió acerca de la supuesta “nueva evidencia” que demostraba por fin
    que la cepa causante de la epidemia era muy similar a una variante
    aislada en Asia en la década del 40, un suceso que calificó de “inusual”.

    El artículo, reproducido ampliamente en la prensa cubana, venezolana y
    rusa, se aleja de la versión presentada en el artículo científico y en
    momentos, lo contradice, en parte, por las declaraciones que la Dra.
    Rodríguez Roche dio a Bohemia.

    Según lo que contó Rodríguez Roche, el estudio científico en el que
    participó no solo demuestra que las cepas de dengue eran similares a las
    primeras aisladas en Asia en la década del 40 sino que “rechaza la
    hipótesis de contaminación de laboratorio” debido a la variabilidad y
    las mutaciones del virus que ocurrieron durante la epidemia.

    “Un contaminante no muta, sería un virus existente en el laboratorio,
    presente en el ambiente o en los reactivos utilizados debido a malas
    prácticas de laboratorio”, comentó.

    Sin embargo, inmediatamente después, la científica afirma que la
    similitud entre las cepas cubanas de 1981 con la asiática aislada hace
    décadas demostraba que “no se trataba efectivamente de un virus que
    estaba circulando en la naturaleza, sino de una cepa de laboratorio”. La
    periodista de Bohemia añade una frase de su propia cosecha. “Era la
    confirmación del crimen: la ponzoña había sido plantada en Cuba”, concluyó.

    Rodríguez Roche continúa explicando que otros elementos sustentan las
    acusaciones contra EEUU, por ejemplo que la epidemia se había desatado
    en tres localidades en el oriente, centro y occidente del país, lo cual
    es inusual “y fue expresado en su momento por el profesor Kourí”,
    subrayó. A partir de la década del 90 del siglo pasado, varios artículos
    publicados por autores cubanos se refieren a este patrón “inusual” que
    fue establecido por “estudios retrospectivos” sobre la epidemia.

    Pero en el artículo del Dr. Kourí publicado en 1987, seis años después
    de ocurrida la epidemia, se señala que los primeros casos de la
    enfermedad habías sido detectados a finales de mayo “en un municipio en
    la periferia de la ciudad de La Habana” y de allí se había expandido
    “explosivamente” hacia el resto del país, tal y como se propaga el virus
    habitualmente.

    Desempolvando acusaciones en medio del “deshielo”

    Las muertes por la epidemia de dengue hemorrágico de 1981 se incluyen en
    la demanda por daños humanos que Cuba presentó en 1999 a EEUU por unos
    $181 mil millones.

    La primera ronda de conversaciones sobre compensaciones y reclamaciones
    mutuas entre EEUU y Cuba ocurrió el 8 de diciembre del año pasado pero
    los equipos no pudieron ponerse de acuerdo para establecer la fecha de
    la próxima reunión.

    El gobierno cubano aseguró en la demanda que “no hubo ninguna
    explicación epidemiológica” para la aparición simultánea del dengue tipo
    2 en tres localidades del país y que “las investigaciones y los estudios
    minuciosos llevados a cabo condujeron a la evidencia de que la epidemia
    fue introducida deliberadamente en el territorio nacional por agentes al
    servicio del gobierno de Estados Unidos”.

    Documentos hechos públicos demuestran que EEUU desarrolló armas
    biológicas desde la década del 40 del siglo pasado, en Fort Detrick y
    otros laboratorios, pero el presidente Richard Nixon ordenó el
    desmantelamiento del programa de desarrollo en 1969, y las instalaciones
    quedaron oficialmente para la investigación y el tratamiento de
    enfermedades.

    Los documentos que pudieran confirmar o refutar las alegaciones del
    gobierno cubano se mantienen clasificados, según comentó Peter Kornbluh,
    director del programa de Cuba en el Archivo de Seguridad Nacional, un
    centro de documentación e investigación con sede en George Washington
    University.

    “Teniendo en cuenta la presión y las amenazas que la administración de
    [Ronald] Reagan dirigió a Cuba en 1981 debido a [los conflictos armados
    en] América Central, no es inconcebible que esa operación fuera
    implementada. No lo sabremos hasta que el archivo de Cuba del director
    de la CIA Bill Casey sea desclasificado, junto a las notificaciones de
    Reagan al Congreso sobre las operaciones relacionadas con Cuba,
    conocidas como ‘Directivas presidenciales sobre operaciones encubiertas’”.

    El Dr. Espinal dice “haber apoyado los cursos sobre dengue que se
    realizan en el Instituto Pedro Kourí” y conoce personalmente a la
    doctora Guzmán, una reconocida experta en el estudio del dengue, quien
    actualmente es la directora del Departamento de Virología del IPK y del
    Centro de Colaboración de la oficina regional para las Américas de la
    Organización Mundial de la Salud.

    El Dr. Espinal —que ha estudiado la propagación de enfermedades
    tropicales y dedicará sus esfuerzos a asesorar a los gobiernos
    latinoamericanos sobre cómo combatir el zika— señaló que aún sigue
    siendo muy difícil establecer los patrones de migración de los virus
    como el dengue o el zika. Una de las teorías que se barajan hoy supone
    que el zika pudo haber llegado a Brasil desde la Polinesia y cepas
    similares a las causantes de la epidemia del dengue en 1981 fueron
    encontradas en la década posterior en México y Venezuela.

    “No conocemos cómo entró el virus pero, de ahí a la especulación de
    guerra biológica, hay mucho trecho”, declaró Espinal.

    Las doctoras Guzmán y Rodríguez Roche no respondieron a una petición de
    comentario para esta historia. EL CDC declinó comentar.

    Nora Gámez Torres: @ngameztorres

    Source: Cuba desempolva acusaciones contra EEUU sobre guerra biológica |
    El Nuevo Herald –
    www.elnuevoherald.com/noticias/mundo/america-latina/cuba-es/article59052438.html

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