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    Cuba y el trabajo esclavo
    Según la Fundación Walk Free, Cuba ocupa la posición 36 entre 167
    países, en el índice de predominio de la esclavitud
    Redacción CE, Madrid | 11/08/2016 9:53 am

    Casi un 60 % de naciones se encuentra en un alto riesgo de usar trabajo
    esclavo en sus cadenas de suministros, de acuerdo a un nuevo índice
    global dado a conocer el jueves, que coloca a Corea del Norte como el
    país que tiene el peor historial de trabajo esclavo en el mundo. Por su
    parte, Cuba no figura en un lugar prominente en la relación.
    Mediante el análisis del tráfico humano o esclavitud, las leyes
    nacionales y la especificidad y profundidad de las leyes para evitar
    este tipo de labor en 198 naciones, la firma de análisis de riesgo
    Verisk Maplecroft encontró que 115 naciones se encontraban en un riesgo
    elevado o extremo de utilizar esclavos.
    “Pocas naciones en el mundo son actualmente inmunes a la esclavitud
    moderna”, señaló Alex Channer, un destacado analista de derechos humanos
    de Verisk Maplecroft.
    Cerca de 46 millones de personas en todo el mundo están viviendo como
    esclavos, obligados a trabajar en fábricas, minas y granjas, vendidas
    para el comercio sexual, atrapadas en la servidumbre por deudas o
    nacidas presas de un sistema que les obliga a la servidumbre, de acuerdo
    al Índice Global de Esclavitud para 2016 del grupo de derechos humanos,
    la Fundación Walk Free, informa la agencia Reuters.
    El índice está destinado a ayudar a los negociones en la identificación
    de los países con mayor riesgo de explotar trabajo esclavo.
    De acuerdo a la directora de la fundación, Fiona David, se calcula que
    “dos tercios de los aproximadamente 46 millones de personas que viven en
    condiciones de esclavitud se encuentran en Asia. Hablamos de
    trabajadores forzados en las fábricas de ladrillos, niños mendigos en
    Afganistán y la India, gente que trabaja la tierra o en el sector textil
    obligada por sus deudas. La creciente población y su integración en las
    cadenas de valor globales de la región de Asia y el Pacífico puede dar
    como resultado unos costos laborales muy bajos en la producción de
    bienes y servicios que todos nosotros consumimos”, de acuerdo a una
    entrevista aparecida en el servicio de radiodifusión alemán Deutsche Welle.
    En relación a Corea del Norte, la organización estima que unos 100.000
    ciudadanos fueron enviados fuera del país para trabajar en condiciones
    equivalentes al trabajo forzado, a cambio de divisas para Pyongyang.
    El régimen norcoreano requiere trabajo sin compensación económica por
    parte de adultos, niños escolarizados y estudiantes universitarios, y
    opera un extenso sistema de campos de trabajo, según apunta la fundación
    en su informe.
    En el caso de Cuba, las cifras que brinda la organización en su índice
    son las siguientes:
    Estimado de personas viviendo bajo un régimen de esclavitud moderna: 37.800.
    Porciento estimado de la población viviendo en esclavitud: 0,332 %.
    Población: 11.390.000
    Vulnerabilidad respecto a la esclavitud moderna: 32,05/100.
    Este último índice es inferior al norcoreano (45,84/100) y también a los
    de Haití (43,65/100) y República Dominicana (38,13/100). Por su parte,
    estos son los indicadores para Estados Unidos (27,50/100) y España
    (24,16/100).
    Respecto a la posición de predominio de la esclavitud en los países, los
    indicadores son los siguientes (una posición con mayor predominio ocupa
    los primeros lugares en el listado de 167 países): Corea del Norte 1,
    Haití 8 y República Dominicana 8, Cuba 35, EEUU y España 52.
    En diversas ocasiones ha sido denunciada la explotación laboral de los
    ciudadanos por parte del Gobierno cubano.
    Según un pacto entre Brasil y Cuba que fue negociado por la Organización
    Panamericana de la Salud (OPS), la agencia regional dependiente de la
    Organización Mundial de la Salud de las Naciones Unidas, el Gobierno
    brasileño le pagará a Cuba el equivalente de $4.080 mensuales —o casi
    $49.000 al año— por cada uno de los médicos cubanos, escribió el
    periodista Andrés Oppenheimer en un artículo de agosto de 2013 que
    reprodujo el diario uruguayo El País.
    La Federación Nacional de Médicos Brasileños, Fenam, ha dicho que “los
    contratos de los médicos cubanos tienen todas las características del
    trabajo esclavo”. Según el contrato negociado por la OPS, llamado Mais
    Medicos (Más Médicos), Brasil le paga a Cuba los $4.080 mensuales por
    médico, y luego Cuba le paga a los médicos una fracción del total. Y ahí
    está, precisamente, el problema: ni Brasil, ni Cuba, ni la OPS dicen qué
    porcentaje del salario pagado por Brasil le pagará Cuba a los médicos
    cubanos, escribe Oppenheimer.
    Solidaridad sin Fronteras, una organización con sede en Miami que ayuda
    a los médicos cubanos en todo el mundo, dice que el Gobierno cubano paga
    a los médicos que trabajan en Brasil y en otros países entre $250 y $300
    mensuales, es decir alrededor del 7 % del salario pagado por Brasil al
    Gobierno cubano. El 93 % restante va a parar a los bolsillos del
    Gobierno cubano, dice el grupo. “Es un sistema de esclavitud moderna“,
    me dijo en una entrevista Julio César Alfonso, presidente de Solidaridad
    sin Fronteras, agrega el periodista.
    En febrero de 2010, siete médicos y un enfermero cubanos demandaron a
    Cuba, Venezuela y a la empresa estatal de este último país PDVSA por
    presunta conspiración para obligarles a trabajar en condiciones de
    “esclavos modernos”, como pago por la deuda cubana con el Estado
    venezolano por suministro de petróleo, denunció Amnistía Internacional.
    Los demandados, “intencional y arbitrariamente”, colocaron a los
    profesionales de la salud en “condición de servidumbre por deuda” y
    estos se convirtieron en “esclavos económicos” y promotores políticos,
    según el documento de la demanda presentada en EEUU.
    El 22 de agosto de 2015 alrededor de medio centenar de cubanos que
    abandonaron las misiones médicas de Venezuela se concentraron en Bogotá
    para denunciar “el limbo legal” en que se encontraban casi mil de ellos
    que permanecían a la espera de un visado para EEUU y habían agotado su
    tiempo de estancia regular en Colombia
    Según datos oficiales de Migración Colombia, en total 720 cubanos habían
    ingresado en el país en lo que iba de año de manera irregular tras
    desertar en Venezuela.
    Actualmente, según esos datos, 117 de ellos estaban a la espera del
    visado estadounidense, mientras que 603 ya habían deportados en lo que
    iba de 2015.
    Sin embargo, ese dato contrastaba con el que manejaban los propios
    cubanos ya que, según explicó el médico José Ángel Sánchez, desde enero
    hasta la fecha estimaban que alrededor de 1.600 habían ingresado a Colombia.
    “Nosotros somos esclavos modernos, tomé la decisión de abandonar la
    misión para buscar una mejor solvencia económica”, destacó entonces la
    médico Inalbis Lao Miniel.
    Lao Miniel explicó que con el salario que percibían en Venezuela “apenas
    cubren las necesidades básicas de cualquiera” y debían vivir en
    infraviviendas, lo que hizo que se contagiara con dengue.
    El problema de los cubanos que llegan a Colombia en la búsqueda de una
    vía para llegar a EEUU continúa presente actualmente.
    En una información de Cubanet se denunció las pésimas condiciones de
    vida en que se encontraban los presos cubanos en los campamentos de
    corte de marabú y producción de carbón en 2015.
    “Casi siempre están ubicados en lugares distantes y solitarios, y por lo
    general no permiten la visita de familiares para evitar que se conozcan
    las verdaderas condiciones de vida de los reos que allí laboran“, relata
    la información de Cubanet.
    “Declaraciones de algunos presos durante una visita al Campamento de
    Reclusos de Guasimilla, en el municipio granmense de Bayamo, trasladados
    allí desde la prisión Provincial de Las Mangas para cumplir con parte de
    su castigo, desempeñándose como carboneros, ponen al desnudo la
    lamentable historia de dolor y esclavitud moderna que viven a diario”,
    agregaba Cubanet.
    En julio de 2015 Cuba y Malasia salieron de la lista de EEUU de países
    que no combaten la trata de personas y la esclavitud moderna, una medida
    que fue criticada por un legislador demócrata y activistas.
    “Las mejoras a la calificación de Malasia y Cuba son ejemplo de la
    politización del informe y el sello de aprobación a países que no han
    tomado las medidas básicas para hacer honor a esta mejora”, consideró
    entonces el senador demócrata Robert (Bob) Menéndez.
    El 31 de julio de 2016 la agencia de noticia oficial cubana Prensa
    Latina publicó la información de que la primera ministra británica,
    Theresa May, anunció ese día que el primer grupo especial confeccionado
    para hacer frente a la esclavitud moderna va a ser establecido en Reino
    Unido, en aras de erradicar dicho lastre.
    “La ley de esclavitud moderna presentada por May, primera de su tipo en
    Europa, permite la aplicación de nuevas sanciones para aquellos que
    subyuguen o esclavicen a sus similares”, señalaba Prensa Latina.
    Es evidente que una ley similar no puede establecerla el Gobierno
    cubano. Al menos que esté dispuesto a sentarse en el banquillo de los
    acusados.

    Source: Cuba y el trabajo esclavo – Noticias – Cuba – Cuba Encuentro –
    www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/cuba-y-el-trabajo-esclavo-326259

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