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    Militares cubanos expanden su emporio económico
    El creciente poderío económico de los militares se produce en el marco
    de la apertura entre la Isla y Estados Unidos
    Agencias, Madrid | 09/09/2016 4:19 pm

    En el peor momento de la crisis tras la caída de la Unión Soviética un
    historiador poco conocido entonces comenzó a rescatar el casco histórico
    de la capital
    cubana, puliendo fachadas coloniales, sustituyendo ventanas rotas,
    puertas demolidas y eliminando los salideros de aguas residuales,
    expresa un reportaje de Andrea Rodríguez, de la Associated Press.
    Un cuarto de siglo después, el trabajo realizado por Eusebio Leal
    convirtió a La Habana Vieja en un paso obligado para los viajeros a
    Cuba, desde Barack Obama y Madonna hasta los más anónimos turistas; y la
    Oficina que él dirige se transformó en ente con autonomía presupuestaria
    —una rareza en el marco de un Estado fuertemente centralizado como el
    cubano— e ingresos millonarios provenientes de centenares de negocios
    que le permitieron alimentar la restauración.
    Por estos días, sin embargo, sorpresivamente el sistema empresarial
    montado por Leal quedó bajo el mando de administradores militares.
    La absorción por parte del Grupo de Administración Empresarial (GAESA)
    perteneciente a las Fuerzas Armadas de las empresas de la Oficina del
    Historiador de la Ciudad, la dependencia de Leal, incorporó una nueva
    perla a un collar de adquisiciones que los militares enhebraron en los
    últimos años y que los llevó a convertirse en una de las instituciones
    más poderosas de la economía cubana.
    “Mirando hacia el futuro, La Habana Vieja… posee un gran potencial de
    expansión y ganancias”, comentó a la AP el experto Richard Feinberg, un
    exfuncionario estadounidense de la administración de Bill Clinton,
    profesor de política internacional en la Universidad de California en
    San Diego y autor del libro Open for Business: The New Cuban Economy.
    El creciente poderío económico de los militares se produce en el marco
    de la apertura iniciada por el presidente Raúl Castro a la iniciativa
    privada y el deshielo entre la Isla y Estados Unidos a partir de 2014,
    que atrajo a cientos de miles de turistas y mucha atención empresarial
    sobre Cuba.
    Y la absorción de La Habana Vieja no parece algo aislado.
    Empleados del Banco Financiero Internacional (BFI) confirmaron a AP que
    el conglomerado militar GAESA también comenzó a administrar desde este
    año esa organización financiera, donde se mantienen las cuentas de buena
    parte de las inversiones extranjeras y las transferencias de divisas al
    país.
    GAESA gestiona además el flamante Puerto Mariel a través de su firma
    Almacenes Universales; y su rama turística, su empresa Gaviota está al
    frente de la operación de habitaciones y la construcción de hoteles y es
    una de las más dinámicas en este sector, actualmente el motor de la
    economía de la isla que en 2015 recibió unos 3.5 millones de visitantes.
    “Esto le da a los tecnócratas militares una fuerte participación de una
    manera más orientada hacia el exterior y competitiva a nivel
    internacional en una Cuba más integrada en los mercados globales”,
    señaló Feinberg.
    Tal como suele suceder para los asuntos relacionados con el sector
    militar en Cuba, no se informó nada de las absorciones empresariales a
    través de los medios oficiales, contribuyendo a toda clase de versiones
    y rumores.
    El presidente Castro nunca explicó públicamente porqué dio este espacio
    a la institución armada, pero estas fuerzas son ampliamente vistas
    —incluso entre la población— como eficientes y relativamente exentas de
    casos de corrupción o desvío de recursos, por lo que el propio
    mandatario les encomendó en varias ocasiones misiones que van desde la
    producción de alimentos a la fumigación para luchar contra el zika y el
    dengue.
    En los últimos 10 años no hubo personalidad que no pasara por La Habana
    Vieja, desde el rey Juan Carlos de España, el gobernante venezolano Hugo
    Chávez, el francés Francois Holland, el expresidente estadounidense
    Jimmy Carter hasta el actor Robert de Niro.
    Una concurrencia que llegó al boom en este año y medio de deshielo entre
    Cuba y Estados Unidos, cuando visitaron el casco histórico el titular de
    la Casa Blanca, Barack Obama o súper estrellas de la música como Mick
    Jagger y Madonna, que no se privaron de disfrutar de la hospitalidad de
    Leal y festejar los logros de su Oficina.
    Además, La Habana Vieja es el lugar favorito para muchos de los
    emprendimientos privados de restaurantes, hostales y galerías de arte
    que crecieron como hongos después de la lluvia desde que el presidente
    Raúl Castro comenzó su reforma económica y apertura a la iniciativa
    privada en 2010.
    Por su ubicación sobre la bahía, será el epicentro de la llegada de
    cruceros estadounidense y de ferris de La Florida.
    Aunque la Oficina del Historiador fue creada en 1938 y siempre estuvo a
    cargo de la restauración y mantenimiento de muchos de los espacios
    patrimoniales del casco histórico, no fue hasta 1993 en que su labor
    bajo la batuta de Leal despegó radicalmente junto a su sistema empresarial.
    Leal, logró entonces que el Consejo de Estado aprobara un decreto-ley
    por el cual se le otorgó facultades excepcionales a la Oficina del
    Historiador de La Habana Vieja, para que creara y explotara fuentes de
    ingreso económico para financiar los proyectos culturales y de
    restauración, así como la reanimación social de la zona.
    La norma fue completamente inusual en la Cuba de la década de 1990, en
    un estado donde todas las empresas debían tributar a las arcas
    centrales, pues abrió la posibilidad de que las áreas bajo control de
    Leal florecieran con una inteligente reinversión de los fondos: hostales
    y pequeños negocios temáticos comenzaron a captar dinero que luego se
    usaba para restaurar otros edificios, instalar nuevos hoteles y abrir
    otras tiendas generando a su vez más recursos.
    Comenzaron a surgir las exitosas empresas que financiaban a la
    institución como Habaguanex (la más grande dedicada turismo, comercios e
    inmobiliaria), Fénix (ofertaba taxis y rentaba transporte) o Puerto
    Carenas (una constructora que terminó a cargo de la reparación de
    monumentos y se vio envuelta en casos de corrupción).
    Leal, de 73 años de edad, prominente miembro del Partido Comunista y hoy
    con una salud frágil, se convirtió en una figura destacada de la vida
    intelectual y política de Cuba.
    “El área de La Habana Vieja y el Puerto de la Habana despunta como un
    espacio económico prometedor para el auge del turismo y el comercio
    inmobiliario en la próxima década, sin estar exento de fallas de
    corrupción asociadas a las nuevas posibilidades de reforma económica”,
    manifestó a la AP el economista y analista cubano Arturo López-Levy, de
    la Universidad de Texas-Río Grade Valley.
    La incorporación de empresas de la Oficina del Historiador de la Ciudad,
    incluyendo la poderosa Habaguanex (unos 20 hoteles, más de 25
    restaurantes y unas 30 tiendas), a la esfera militar fue confirmada
    indirectamente por el propio Leal en un encuentro en el cual AP preguntó
    expresamente por la absorción.
    “Cedo todo aquello que considero que debe estar en las condiciones
    actuales mejor enrutado”, expresó Leal.
    Tres fuentes consultadas por AP indicaron que la asimilación por parte
    de GAESA de las empresas que conforman la Oficina del Historiador de la
    Ciudad se produjo formalmente el 1de agosto.
    “Van a desguazar todo el sistema y lo absorberán mediante empresas de
    los militares que ya están funcionando: los hoteles y hostales pasarán a
    Gaviota; los restaurantes y cafeterías a Cimex y las tiendas de todo
    tipo a TRD”, declaró a la AP un funcionario de la Oficina del
    Historiador que no quiso que se publicara su nombre, pues no estaba
    autorizado a conversar con periodistas sobre los cambios.
    Según la poca información disponible, la corporación Cimex fue creada
    hace unos 20 años y actualmente cuenta con unas 80 empresas entre
    tiendas minoristas, financieras, alquiler de automóviles y hasta un
    estudio de grabación. Por su parte TRD (Tiendas Recaudadoras de Divisas)
    opera centenares de pequeños comercios de abasto minorista de alimentos
    e higiene, así como electrodomésticos y ropa.
    El grupo turístico Gaviota cuenta con 62 hoteles y villas en todo el
    país con 26.752 habitaciones en operación, con una facturación anual de
    unos $700 millones y un
    crecimiento medio de la planta hotelera del 12,4 % anual, recibiendo más
    del 40 % de los turistas que llegan a la Isla.
    “Se hace evidente que los militares disponen de una economía propia
    mucho más allá de los requerimientos de sus tareas profesionales de
    seguridad nacional”, expresó López-Levy.
    El Gobierno cubano no respondió a una solicitud de comentarios por parte
    de la AP.
    Aunque todo el sistema empresarial pasó a la administración de los
    militares en un proceso paulatino, la Oficina del Historiador, en manos
    de Leal, quedará a cargo solo de la gestión cultural y retendrá en lo
    económico la entrada de museos o alguna que otra tienda especializada,
    por ejemplo de souvenirs.
    “GAESA está invirtiendo sabiamente en las áreas económicas más
    internacionales y lucrativas”, comentó el experto estadounidense
    Feinberg. “Unas fuerzas armadas bien ubicadas no temerán el futuro. Por
    el contrario, probablemente apoyarán las reformas económicas visionarias
    que volverán a Cuba más eficiente y competitiva”.

    Source: Militares cubanos expanden su emporio económico – Noticias –
    Cuba – Cuba Encuentro –
    www.cubaencuentro.com/cuba/noticias/militares-cubanos-expanden-su-emporio-economico-326580

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